La Nueva España (20/12/2005)
Rodrigo Grossi
Muy pocos asturianos recordarán ahora la figura de tantos autores que usaron su llingüa llariega para reflejar en sus composiciones una Asturias en la que la belleza de los campos, el arraigo de las costumbres tradicionales y un cierto sentimiento de nostalgia se une en ocasiones a un suave humanismo lleno de cierta picardía.
Uno de estos poetas asturianos a los que antes nos referíamos fue el gijonés Enrique García Rendueles, sacerdote, profesor de Religión en el Instituto Jovellanos y bibliógrafo, nacido en 1880 en el barrio de Cimadevilla y muerto en 1955, hace ahora, por tanto, 50 años y que bien merece un recuerdo y un homenaje de su villa natal y de toda la Asturias que tiene en él una de las figuras más notables dentro de la tendencia regionalista (…) (más…)








